En uno de mis viajes por el frío mundo glacial
conocí a una mujer un tanto especial,
misteriosa y excepcional.
Una mujer a la que le daba miedo volar,
a la que le daba miedo sentir que la sentían amar,
una mujer encerrada en un iglú
sin ventanas y sin luz,
sin música ni colores,
sin alma y sin amores.
Déjame mujer de hielo,
yo que vengo de tierras cálidas,
ayudarte a salir de ese agujero,
solo cierra los ojos y dame tu mano,
cuando despiertes todo habrá pasado,
te prometo mujer de hielo
entregarme a ti como siempre has soñado.
Déjame entrar,
por lo menos probar,
quien sabe si el destino nos úna para siempre jamás,
es tan fácil y tan sencillo
como la caricia del viento al mar.
22/05/09
La Mujer de Hielo
Subido por
Aveinch
en
20:46
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