22/05/09

La Mujer de Hielo



En uno de mis viajes por el frío mundo glacial
conocí a una mujer un tanto especial,
misteriosa y excepcional.

Una mujer a la que le daba miedo volar,
a la que le daba miedo sentir que la sentían amar,
una mujer encerrada en un iglú
sin ventanas y sin luz,
sin música ni colores,
sin alma y sin amores.

Déjame mujer de hielo,
yo que vengo de tierras cálidas,
ayudarte a salir de ese agujero,
solo cierra los ojos y dame tu mano,
cuando despiertes todo habrá pasado,
te prometo mujer de hielo
entregarme a ti como siempre has soñado.

Déjame entrar,
por lo menos probar,
quien sabe si el destino nos úna para siempre jamás,
es tan fácil y tan sencillo
como la caricia del viento al mar.